Saltar al contenido
Recomendaciones que valen oro

Madrid a través de los ojos de los concierges

Recomendaciones que valen oro

Recomendaciones que valen oro

Hay una figura de los mejores hoteles que atesora los secretos mejor guardados de una ciudad. El equipo de conserjería conoce Madrid de una manera que ninguna guía conoce: desde las conversaciones acumuladas con los viajeros más exigentes, pasando por años de construir relaciones con los mejores restaurantes y los espacios más inesperados, y hasta información que les llega de primera mano antes que a nadie. Su trabajo consiste, en esencia, en leer a una persona en cuestión de minutos y proporcionarle exactamente lo que necesita, aunque esa persona todavía no lo sepa.

Recomendaciones que valen oro — foto

Hemos hablado con cuatro concierges de algunos de los hoteles más reconocidos de Madrid y les hemos pedido sus más sinceras recomendaciones, aquello que normalmente solo los huéspedes más afortunados descubren.

Borja Martín, Chef Concierge del Mandarin Oriental Ritz Madrid

“⁠Madrid es una ciudad que siempre tiene algo nuevo que ofrecer, que siempre te sorprende, que siempre te enamora. Madrid es “la ciudad”.”

Borja dirige la conserjería del Mandarin Oriental Ritz, el hotel que fue el Ritz de toda la vida y que sigue siendo, para muchos, la dirección más elegante de Madrid. Formado en Alemania, Inglaterra, Rusia e Italia antes de volver a la ciudad que nunca dejó de ser la suya, dice que ser concierge no es una profesión sino un estilo de vida. Siempre buscando, siempre aprendiendo, siempre construyendo la siguiente recomendación perfecta.

1. Tapas por la zona del Retiro: Un recorrido por tres tabernas que cuentan tres historias distintas sobre la cocina madrileña. Empieza en Taberna Arzabal con las croquetas y las patatas a la importancia con cigalitas. Continúa en Deheseo con lomito ibérico y jamón. Termina en Taberna Laredo con chuletitas de conejo y alcachofas, si es temporada. Importante ir sin prisa, y acompañar cada parada con una buena copa de vino.

2. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: La colección permanente merece tiempo, patios, salas de reuniones, exposiciones temporales y especialmente los grabados de Goya. Pero lo que los visitantes no deben perderse es el taller donde las antiguas imprentas siguen produciendo planchas de grabado con técnicas de otro siglo.

3. Jazz en La Cátedra del Ateneo: El Café Central ha abierto una nueva etapa dentro del Ateneo de Madrid, en un espacio llamado La Cátedra. Un concierto de jazz allí, en uno de los edificios culturales más cargados de historia de la ciudad, es una de esas noches que no se olvidan fácilmente.

Recomendaciones que valen oro — foto

Carmen Marchese, Head Concierge del Hotel Santo Mauro

“Madrid es una ciudad que se descubre barrio a barrio. Cada uno tiene una personalidad única, una historia que contar y un ritmo propio.”

Viajeros de todo el mundo llegan al Santo Mauro, uno de los hoteles más elegantes y discretos de Madrid, instalado en un palacete de finales del siglo XIX en el barrio de Almagro, donde son recibidos por la directora del equipo de conserjería, Carmen Marchese. Su forma de entender el trabajo es compleja y gratificante a partes iguales: escuchar de verdad, descubrir qué está buscando cada persona y encontrar ese lugar que parece hecho exactamente para el huésped. La mayor recompensa, dice, llega cuando un huésped vuelve con una sonrisa y le da las gracias por algo que todavía no sabía que necesitaba.

1. Un pincho de tortilla en el Mercado de la Paz: Uno de los mercados tradicionales que mejor conserva la energía de su barrio. Dirígete allí a las doce del mediodía, cuando arranca el ambiente del aperitivo, y da una vuelta completa antes de decidir dónde parar. Su recomendación, la tortilla de Casa Dani. Lleva años siendo una de las referencias de Madrid que sirve este plato emblemático de la gastronomía española.

2. Barrio de Las Salesas: Un barrio con identidad propia donde el lujo se percibe con discreción y con una personalidad indiscutible. Las calles Barquillo, Almirante y Fernando VI concentran boutiques independientes, galerías, cafeterías y restaurantes que cambian el paso. James Tweed, mezcla singular de cafetería y tienda de antigüedades, es uno de esos rincones que se encuentran de manera inesperada perdiéndose entre calles.

3. Chamberí: Un barrio residencial, lleno de vida y elegante que muchos viajeros descubren casi por casualidad y acaba convirtiéndose en su favorito. La calle Zurbano y sus alrededores combinan embajadas, tabernas de toda la vida y algunos de los mejores restaurantes de la ciudad. Para hacer una pausa, en un rincón escondido y relajado, El Jardín de Santo Mauro es el lugar donde disfrutar del silencio de Madrid.

Recomendaciones que valen oro — foto

André Catoira, Concierge del Four Seasons Hotel Madrid

“Madrid es una ciudad de contrastes sutiles, donde el lujo encuentra la simplicidad, lo antiguo convive con lo contemporáneo y la verdadera magia aparece en los pequeños detalles.”

En la conserjería del Four Seasons Hotel Madrid encontramos a André. En los últimos años se ha consolidado con embajador de una ciudad que, según él, se descubre en sus contrastes, y entiende su trabajo como un puente entre el visitante y el Madrid más auténtico: desde sus grandes iconos hasta los rincones que no se encuentran en ninguna guía.

1. Mantequerías Bravo, barrio de Salamanca: Una de esas tiendas gourmet tradicionales que resisten el paso del tiempo con elegancia. Lo mejor es dejarse aconsejar por el equipo, que conoce cada producto con la familiaridad de quien lleva años detrás del mostrador. Mejor por la mañana, cuando el trato es más cercano y el ritmo más tranquilo. Las historias que cuenta el personal forman parte de la visita tanto como los productos.

2. Rincón de Esteban: Un restaurante para descubrir la cocina madrileña de siempre, sin artificios ni tendencias pasajeras. La recomendación es pedir los clásicos y dejarse guiar por las sugerencias de la casa. Disfruta de una cena tranquila en un espacio sin pretensiones, con una propuesta gastronómica enfocada en la cocina española.

3. Dani Brasserie, Four Seasons Hotel Madrid: Una de las terrazas más especiales de la ciudad, con vistas sobre los tejados del Madrid histórico que cambian de carácter según la hora del día. Al atardecer, cuando la luz se vuelve dorada y la ciudad baja el ritmo, es el momento perfecto para acceder a la terraza, pedir un cóctel y alargar un poquito más el día.

Recomendaciones que valen oro — foto

Miguel Arias, Concierge del JW Marriott Hotel Madrid

“Mi Madrid es el de las recomendaciones personales, los rincones con alma y las experiencias que hacen que quien nos visita se sienta un madrileño más.”

La hospitalidad de lujo pasa por las manos de Miguel Arias, al frente de la conserjería del JW Marriott Hotel Madrid. Tras formarse en Santiago y curtirse en el Mandarin Oriental de Londres, nos comenta que sabe leer a una persona en los primeros minutos de conversación y encontrar exactamente lo que necesita, algo que no se aprende en ninguna escuela.

1. SUA, barrio de Las Huertas: Una de sus recomendaciones gastronómicas más personales. La carta gira en torno a carnes de origen vasco, la razón por la que deberías visitar SUA. Entre semana, la mesa en la terraza trasera, tranquila y con mucho encanto, es el lugar donde tendrás la experiencia al completo.

2. BANCAL: Cocina moderna de raíces gallegas en un antiguo palacete de estilo Tudor de los años treinta, un entorno que añade un punto adicional de interés a la propuesta gastronómica. En verano, la terraza-jardín es la mejor manera de disfrutarlo. Los pescados de procedencia gallega son la recomendación de la casa.

3. Casa Ciriaco: Uno de los restaurantes centenarios donde la cocina madrileña más tradicional sigue intacta. El cocido es la razón principal para venir, pero hay un detalle que Miguel siempre recuerda a sus huéspedes: al hacer la reserva hay que indicar expresamente que se va a tomar cocido, ya que se prepara bajo encargo y pueden quedarse sin unidades. Para culminar la jornada, merece la pena pasear hasta la Terraza Atenas, a tan solo unos minutos andando, donde disfrutarás de las vistas sobre la ciudad.

Recomendaciones que valen oro — foto